El cannabis ha sido sujeto a mucha investigación reciente para su uso medicinal. Ya existen muchos países que lo han aprobado. Sin embargo, aún hay mucho por hacer y muchos estudios que confirmen sus beneficios a más largo plazo. Hasta ahora, su uso luce muy prometedor para condiciones crónicas y dolorosas como la endometriosis, fibromialgia, fatiga crónica, dolor neuropático, depresión, ansiedad, etc.

La controversia surge porque este componente (cannabis) proviene de la planta de la marihuana y se cree que va a tener siempre efectos psicoactivos lo cual no es así como lo veremos.

La planta de cannabis tiene más de 85 cannabinoides, pero 2 componentes principales que se han utilizado medicinalmente, el CBD (cannabidiol) y el THC (tetra-hidro-cannabidiol). El CBD puro no tiene efectos psicoactivos en lo absoluto, no provoca efectos secundarios relevantes y es mucho más seguro que inclusive la mayoría de los medicamentos utilizados para la endometriosis. El THC en cambio, sí puede tener efectos psicoactivos. Muchos productos combinan CBD y THC, pero generalmente en cantidades mayores de CBD. Muchos otros, sólo contienen CBD puro o cantidades mínimas de THC, logrando con esto, mejor tolerancia y menos efectos secundarios.

El CBD se obtiene principalmente del aceite de Cáñamo, que es una planta de la familia de la marihuana, pero no es la misma planta. A diferencia de la marihuana medicinal, el aceite de cáñamo rico en cannabidiol se deriva del tallo y hojas de la planta, que son naturalmente abundantes en cannabidiol.

 

El cannabidiol interactúa con el cuerpo a través de Sistema Endocannabinoide (SEC). Descubierto por científicos al final de la década de los ochentas, el sistema endocannabinoide se encarga de regular muchos de los procesos fisiológicos del cuerpo y está íntegramente relacionado con el tracto reproductivo femenino. El SEC trabaja constantemente para regular diversas funciones, algunas de las cuales incluyen el sueño, el dolor, la respuesta del sistema inmunológico, el control de la inflamación, el estado de ánimo y el apetito.

El sistema endocannabinoide se conforma de millones de receptores esparcidos por todo el cerebro, el sistema nervioso central y el sistema inmune. El cannabidiol interactúa directamente con estos receptores para simular el sistema endocannabinoide y ayudar a mediar las funciones del cuerpo. Existen principalmente 2 receptores en los órganos y tejidos: el CB1 y el CB2. Los receptores CB1 se encuentran principalmnte en el cerebro regulando funciones como apetito, sueño, estado de ánimo y sensibilidad al dolor. Los receptores CB2 se encuentran principalmente en sistema inmunológico y tienen un rol importante en reducir inflamación.

Los científicos han demostrado que existen recpetores CB1 en el útero y en células embionarias llamadas blastocisto, que contribuye a que se lleve a cabo adecuadamente una implantación. Con el conocimiento de que el SEC juega un rol importante en controlar la sensibilidad al dolor, esto deja a los cientificos creer el papel de este sistema en la endometriosis y su asociación con el dolor via los receptores CB1. El CBD estimula  al receptor CB1, reduciendo la sensibilidad del cuerpo al dolor.

El dolor e inflamación van de la mano en muchos casos. Cuando alguna parte del cuerpo se inflama, es muy probable que se haga sentir con dolor. Los investigadores creen que el cannabidiol (CBD) puede ayudar con el dolor visceral involucrado en la endometriosis, debido a su relación con los receptores CB2. Cada vez que ocurre inflamación, como en casos de los implantes de endometriosis, se activa una cascada de reacciones del cuerpo para combatir esta inflamación. Esta “cascada” puede ser controlada por el CBD mediante la activación del SEC.

Enfocándonos a la endometriosis, se han realizado varios estudios y se siguen haciendo, con respecto al mecanismo de acción de cannabidiol en el cuerpo y sugieren que pudieran ayudar a la endometriosis de las siguientes maneras:

  • Deteniendo la proliferación celular
  • Previniendo la migración celular
  • Inhibiendo la vascularización de las lesiones
  • Inhibiendo la inervación nerviosa de las lesiones
  • Bloqueando la producción de prostaglandinas inflamatorias
  • Modulando el sistema inmunológico
  • Desensibilizando los nervios que transmiten dolor

 

Normalmente, tu cuerpo tiene mecanismos para prevenir el crecimiento de células anormales y destruirlas (apoptosis) antes de que se conviertan en un problema. Desafortunadamente, esta apoptosis parece estar defectuosa en mujeres con endometriosis y problemas similares. El SEC está involucrado en la apoptosis y en detener el crecimiento celular. Quizás la aplicación más común de esto es en la prevención del cáncer, pero igualmente se ha visto aplicación para crecimiento endometrial.

Es muy frustrante para una mujer operada de endometriosis darse cuenta que las lesiones vuelven. Recientemente se ha descubierto que el SEC por estímulo del CBD pueden detener esta migración celular para el crecimiento de nuevas células endometriales.

Para que cualquier tejido crezca, necesita ser proveído de nutrientes mediante una red de vasos sanguíneos (vascularización). Igualmente pasa con la endometriosis. Estudios preliminares, han demostrado que tanto el CBD como el THC pueden inhibir esa vascularización.

Algunas mujeres sufren de endometriosis profunda infiltrante, una condición más dolorosa que penetra más profundamente a los tejidos y que suelen tener una cantidad mayor de fibras nerviosas comparado con otras lesiones. El SEC regula el crecimiento de nervios, principalmente mediante el CB1. El CBD interfiere con esta inervación, para que no haya más tejido nerviosos en los implantes y no generen tanto dolor.

 

El CBD actúa como la mayoría de los analgésicos anti-inflamatorios comunes como el ibuprofeno pero sin los efectos gastrointestinales típicos de estos medicamentos.

 

Si ya ha sido diagnosticada con endometriosis, probablemente conozca que no existe cura definitiva para ella. Los tratamientos convencionales oficiales son: analgésicos-anti-inflamatorios, hormonales y cirugía. Todo está destinado a controlar la endometriosis pero nada garantiza que se quitará por completo o que no volverá. Con ninguna de estas opciones podemos estar seguros que resolverá el problema. Por lo mismo, las mujeres buscan opciones de cualquier lado que pueda ayudarles más de lo que lo convencional lo hace.

El uso del CBD es algo muy nuevo, cada vez se están haciendo más y más investigaciones al respecto y todas con resultados preliminares muy alentadores. En lo personal, es un producto que me da mucha esperanza de que pueda ser si no la solución, una mejor opción para muchas mujeres. Aparte que podrá ayudar a todas las condiciones relacionadas con la endometriosis al mismo tiempo. Busquen información, ya que cada vez se publican más estudios al respecto.

Todavía no está estandarizado un tratamiento específico y dosis de cannabonoides para endometriosis. Hasta ahora, ha sido mucho a manera de experimentación de cada persona y los testimonios han sido bastante buenos. Al hacer este escrito solo busco despertar el interés y que juntos, logremos obtener mejores respuestas y mejores tratamientos. Ya estaremos buscando en breve realizar algunos protocolos para el uso de estos componentes en endometriosis. Esten al pendiente. Por lo pronto, los invito a estudiar más al respecto y comenzar a leer todos los testimoniales y tomar sus propias decisiones acerca de cuál sería la mejor opción para ustedes. Pero tengan cuidado con productos de mala calidad o vendedores falsos, busquen una buena empresa certificada.